Al finalizar el curso, el alumnado será capaz de clarificar criterios de ética para tomar decisiones coherentes con los principios y valores de su organización, teniendo en cuenta el contexto normativo de las Administraciones públicas y la orientación al ciudadano. De este modo, se puede impulsar dentro de la organización la iniciativa para esbozar una guía interna para implementar un código de ética o similar.
El curso está dirigido a cualquier profesional con sensibilidad personal hacia el compromiso ético o que, por las funciones propias de su trabajo, deba tener en cuenta dicha consideración. Se dirige tanto a quienes, por su responsabilidad, deban liderar este tipo de buenas prácticas como a quienes desarrollen su labor principalmente con grupos o en la atención directa a la ciudadanía.
Sin ser excluyente, se valora positivamente que el alumnado disponga de formación previa en derechos y deberes (tanto desde la legislación como desde la filosofía o la sociología), garantías de igualdad (prevención de riesgos, protección de datos o mediación, por ejemplo), prestación de servicios personalizados (personal titulado o atención directa, por ejemplo), o que aporte experiencia en negociaciones o resolución de conflictos.
Conocer los conceptos básicos relacionados con la Ética pública.
Contextualizar la importancia de la Ética pública en el territorio europeo de España.
Reflexionar y seleccionar los valores y principios que son atractivos para tu entorno laboral.
Regular las relaciones interpersonales anticipándose a la conflictividad.
Ser capaces de confeccionar un código ético interno.